12 diciembre 2008, fue la larga noche del rock. Y sobrevivimos a ella a pesar de que todo indicaba que a estas horas no seríamos personas. La cita empezaba a las afueras de la city, en un pavellón y acabó en el sitio en el que todo empieza.
Eché de menos a algunas personas, no pudieron estar, pero estábamos con ellos. Otros que no esperaba, vinieron y sé que volverán.